
Con entusiasmo fui a ver el Ballet del Teatro Municipal de Santiago. Sin lugar a dudas, un evento magnífico. He tenido la oportunidad de verlo varias veces y nunca defrauda. Esta vez fue con “La Bella Durmiente”, que al contrario de lo que muchos piensan no fue el cuento en sí, sino diversos cuadros en los que incluso vimos a otros personajes de la literatura infantil.
Pero empecemos a comentar. Primeramente la puntualidad llamó mi atención, lo que me hizo pasar la mala impresión de las butacas del Teatro Municipal de Antofagasta, las cuales están en pésimas condiciones. Espero que los camarines e interiores no estén aún como hace años que eran una vergüenza….sobre todo para acoger a este gran cuerpo de baile.
La prueba de audio de quien ofició de maestra de ceremonia, fue a teatro lleno y por delante de las cortinas…mal! Se pudo hacer mucho antes o tras el escenario.
Luego, la seremi de Cultura dio la bienvenida, impresionándome el poco manejo de vocabulario técnico para presentar al ballet (con Google todo se puede averiguar), habló que venía el grupo principal bla bla…nunca dio con términos como primer bailarín o bailarines estrella….y continuó diciendo que no fuéramos a creer que eran bailarines bla bla…..yo rogaba que no se le fuera a ocurrir decir ¡¡suplentes!! como en el estadio. Posteriomente la entonación y conceptos del discurso eran como para aclamación de política, pero imagino que fue la emoción…es una mujer cercana, pero ojo, de cultura!
Se dijo claramente no tomar fotos con flash y mantener los celulares silenciados…obviamente muchos no hicieron caso. Demasiados niños de muy corta edad, que se aburrían y hablaban… demasiado aplauso y gritos de ¡bravo! antes de terminar los cuadros…molesto en realidad.
Entrando ya en escena, es un orgullo contar con este ballet en el país. Movimientos perfectos, llamándome la atención el gran nivel de técnica. Me impresionó que al realizar saltos conjuntos, al caer al piso el ruido de los bailarines fuera casi imperceptible.
Creo que en el ballet es donde mejor podemos observar la hermosura del cuerpo, cuidados y armoniosos, como no se ven en ninguna otra disciplina. Sobre todo a lo que a cuerpos masculinos se refiere…y no hablo en absoluto asociando el tema a lo sexual, sino a la belleza en su más pura expresión.
Luis Ortigoza, un bailarín estrella que con sólo pisar el escenario ilumina todo el lugar y entrega lo mejor de su arte, es fascinante. Yo lo sigo hace mucho y cada vez me enamoro más de él. Marcela Goicochea (bailarina estrella) y Andreza Randisek (bailarina principal), dieron muestra de todo su oficio con una elegancia a toda prueba.
En síntesis un buen espectáculo de casi una hora, con un buen trabajo coreográfico, musical y una simple pero monumental escenografía.
Creo que debido a la “mágica” entrega de entradas en un par de horas, sería bueno, incluso por un tema de rentabilidad, buscar la fórmula para que el espectáculo también tuviese una presentación pagada. Es hora ya de ver si cambió la costumbre de asistir masivamente a eventos que son gratuitos, pero no meterse la mano al bolsillo para asistir a este tipo de actividades.
Un detalle, que quizás pueda parecer frívolo, pero cuando hablamos de una gala, si bien no son necesarias las lentejuelas, tampoco es recomendable jeans y zapatillas.