
El tema es que en la empresa donde trabajo colocaron a libre disposición estas cafeteras Nescafé que ofrecen un buen surtido. Decidí medirme y tomar sólo dos al día...uno si es posible.
Sin embargo, hace una semana no resistí la tentación y me compré una cafetera italiana y un recomendable café D’Aroma, con el que me preparo mis propias tazas y dejo un agradable aroma en mi departamento.
Me encanta el ceremonial que ello toma. El agua, el filtro, el café, el momento justo en que sube la mezcla, el fuego exacto, el revolver al finalizar, etc.
Para aliviar mi estómago, harta agua, lo que tampoco es malo.
Opté por el café molido antes que el de grano, pues uno de calidad da buenos resultados y me evita el moler, comprar molinillo, etc. Aunque he probado algunos que me ha preparado una buena amiga que va comprando de distintos países y son exquisitos. En Antofagasta, la mejor variedad para adquirir es el Jumbo de Avda. Angamos.
2 comentarios:
Para mi el café es algo que entró tarde a mi vida, y que solo disfruto en los meses más frios.
Saludos
Daniel: más vale tarde....aunque en tiempos de calor, siempre hay algún horario al atardecer para disfrutarlo. Mis saludos y gracias por la visita.
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